Presentación de Libro “Nadie me dijo que la muerte tuviese corazón” de José Antonio Pérez García.

Tras su primera incursión literaria, Los cañaverales, en 2008, José Antonio Pérez regresa con una obra totalmente distinta.
La primera era una novela con una trama totalmente urbana, mientras que ésta es completamente rural». Es la historia de un exiliado republicano en París que regresa a su pueblo, Bendaya, «una localidad ficticia situada entre el Bajo Vinalopó y la Vega Baja», donde «se va encontrando con su pasado, con historias inacabadas y nuevos personajes».
Pese a que hace referencia a los últimos días de la II República y la guerra civil en la provincia, el autor señala que «no es una novela de ideologías. Que el protagonista sea un exiliado republicano es sólo una excusa argumental». Pérez añade que el ambiente rural, el clima y el agua «tienen una importancia fundamental en la trama, van acompañando los sentimientos de los personajes y sus cambios».
El autor destaca que en esta segunda novela «me he sentido más libre a la hora de escribir que en la primera y he ahondado mucho más en los sentimientos de los personajes». El relato está estructurado en torno a una historia central con la que se entrecruzan otras, que van entretejiendo una trama de intrigas, misterio y amor en la que la muerte se presenta «de forma humanizada, tiene voluntad y capacidad para decidir y puede ser piadosa. Incluso pacta con los personajes. Hay también magia y fantasmas que aparecen y desaparecen, y también humor negro».
Pérez comenta que ha escrito este libro «muy a gusto. En el anterior me encontraba forzado por la trama y sentía que era ella la que tiraba de mí. Ahora he sido yo el que ha conducido la historia como he querido. No ha sido algo forzado, sino un proceso natural».
Con la tinta aún fresca de su nuevo libro, este abogado metido a escritor trabaja ya en su próxima obra: la segunda parte de ‘Los cañaverales’, que espera publicar «dentro de dos años»
